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viernes, 13 de abril de 2018

LA RECONCILIACIÓN

El Pájaro desde "las zetas" en La Pedriza.

La primera vez que estuvimos en Chulilla ni siquiera sabíamos escalar. Recuerdo comprar en el refugio una guía de tapas de cartulina verde, que parecía hecha a mano, y recuerdo haber escalado en las afueras del pueblo. 
Conocimos el cañón donde hoy están los sectores "Muro de las lamentaciones" y "Pared de enfrente" porque fuimos caminando desde el pueblo recorriendo el río, pero no se nos ocurrió escalar por allí. Por supuesto, no había ni una cuarta parte de los sectores de escalada que existen allí ahora mismo...


Muro de las Lamentaciones, Chulilla

Volvimos a ir cuando oímos hablar de la apertura de una zona nueva, que llamaban el Oasis. No había reseñas. Recuerdo llegar allí y encontrar algún local o equipador que nos contaba los grados de las vías a los cuatro despistados que íbamos. Buenísimas todas. Con unas gotas de agua superabrasivas y unas chorreras hiperadherentes.

Pared del Refugio

Un día, el sector "Oasis" salió publicado en la revista Desnivel, y el pobre ya no volvió a ser el mismo...

Muro de las Lamentaciones

La locura ya había comenzado y decidimos explorar nuevos sectores. Conocimos el sector "Sex Shop", y "La pared de enfrente", y descubrimos allí muy buenas vías también.


Pueblo de Chulilla

En una de estas visitas, queriendo acceder a la Pared de Enfrente por otro sitio, descubrimos un muro espectacular, lleno de vías recién equipadas. No tenían ni manchas de magnesio!!! Ni teníamos reseñas, claro...

Pantano de Loriguilla

Nos hicimos todas las que pudimos y nos parecieron todas buenísimas!! Estuvimos solos todo el día, con lo que no pudimos preguntar a nadie dónde estábamos ni el grado que aquellas vías tenían.
Poco tiempo después salieron también publicadas. Era el "Muro de las lamentaciones". Tampoco hemos vuelto a escalar solos allí...


Cañón del Turia

Se sucedieron un par de visitas a Chulilla muy desagradables en las que tanto guiris como locales salían corriendo de las furgonetas y seguían corriendo cuesta arriba para llegar los primeros a pie de vía. No había manera de encontrar una vía libre y si la encontrabas, allí tenías otro par de cordadas esperando a que terminaras, echando su cuerda al suelo casi encima de tus pies. Dejamos de ir.



Cañón del Turia

Esta Semana Santa se mascaba la tragedia. Mucha lluvia y tiempo bastante incierto. 
Y en Chulilla no...


Sot de Chera


Y encima sin haber escalado mucho, lo que significa que estás más limitado a la hora de poder elegir vías...en fin...no pintaba muy bien...


Sot de Chera

Y qué pasó? Pues que sinceramente, acertamos! Hacía tiempo que no lo pasábamos tan bien!
No, no había poca gente. Había mucho extranjero, como siempre, y había mucho español, pues sólo daban bueno en levante. 
Y cómo lo conseguimos? Pues creo que el truco ha sido acercarse sin mayor pretensión que la de pasarlo bien. Parece mentira cómo cambia la historia dependiendo de la actitud de la que partas y de la predisposición con la que te acerques a las cosas.
Cómo nos condicionamos a nosotros mismos, la mayor parte de las veces para mal...


Sot de Chera

Escalamos el primer día en el Muro de las Lamentaciones. Sí, había gente, pero pudimos hacer todas las vías que nos apeteció, sin pedir vez...jejeje




Embalse de Buseo, Chera


El segundo día escalamos en el sector "Masters". El rincón donde están las vías más fáciles estaba muy concurrido, pero encontramos un rinconcito maravilloso donde nos dejaron hacer unas vías buenísimos, larguísimas, que nos encantaron.



Embalse de Buseo


Al día siguiente sacamos la bici y nos hicimos un recorrido precioso. Una ruta circular de 55 km saliendo del Embalse de Loriguilla, pasando por Sot de Chera y Chera. 1.200 metros de desnivel recorriendo la Sierra de Chera. Espectacular.

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/chulilla-23602443


Y el tercer día de escalada estuvimos otra vez el  "Masters" y además en el "Serengueti". Todas las vías que hicimos 5 estrellas!


Embalse de Lorigilla. Son cosas mías o parece un corazón??

Terminamos las vacaciones montando en bici en casa, con una ruta muy bonita pasando por Cerceda, Colmenar, Tres Cantos y la Pista del Canal Alto. 117 km y 1.800 metros de desnivel.

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/navacerrada-puente-marmota-pista-del-canal-colmenar-navacerrada-23671478










Playa de la Malvarrosa, Valencia.



Puerto de Navacerrada, Madrid


Puerto de Cotos, Madrid




Embalse de El Pardo


Puente de la Marmota



En fin, una reconciliación con Chulilla en toda regla. Volveremos, y mientras lo hagamos con la misma actitud, volveremos a pasarlo en grande!




miércoles, 10 de febrero de 2016

AUTOEXIGENCIAS

Pueblo de Chulilla

 Fui la primera de tres hermanos, con todo lo bueno y malo que eso conlleva. No recuerdo el nacimiento de mi hermano, pues yo tenía solo tres años, pero sí recuerdo el de mi hermana. Una mezcla de expectación y miedo a la vez. Alguien nuevo viene. Alguien más a quien querer y con quién jugar. También alguien más con quien compartir juguetes, tiempo, padres...
No recuerdo haber tenido jamás envidia o celos de mis hermanos. Lo que sí recuerdo desde bien pequeña es esa necesidad de sentir que todo lo hacía bien, ese ansia por no defraudar a nadie, esa pelea conmigo misma por ser  "perfecta".


Acceso al "Cañaveral" desde los puentes colgantes

Recuerdo con pavor una temporada larga de mi niñez en la que no dejé de soñar ni una sola noche que caminaba de la mano de mis padres y de repente me dejaban sola. Podía pasarme toda la noche llorando por la sensación de abandono que se me quedaba en el cuerpo. Y podía pasarme todo el día siguiente pensando en qué era lo que yo había hecho mal para que ellos quisieran deshacerse de mí.


Soy de esa generación en la que los padres y los hijos no se decían que se querían. 
Mi madre siempre fue más cercana a nosotros, siempre muy preocupada y muy pendiente, pero mi padre jamás nos preguntó por nuestros estudios, por nuestros amigos, por nuestros problemas...


"La Pared Blanca", "El balcón" y "El balconcito"

Recuerdo que íbamos a veranear a un pueblo de Galicia. El matrimonio que nos alquilaba el apartamento tenía una hija de unos 15 años. Sufría de ataques epilépticos. Pasaba todas las vacaciones con nosotros, a cargo de mis padres.
 Mi padre, siempre pendiente de ella, la cuidaba como si fuera su hija. Recuerdo preguntarme porqué motivo prestaba tanta atención a esa niña que no era nada suyo, mientras que a ninguno de nosotros tres nos hacía ni caso...


"Peris Gilton", 7a+. Sector "Ca Germà"

De alguna manera aprendimos a vivir sin esa atención. Supongo que aunque terminas asumiéndolo como algo normal nunca dejas de preguntarte qué hiciste tú mal, o qué podrías hacer para ganarte la aprobación que tanto necesitas. Sientes que has pasado toda tu infancia haciendo todo lo posible que se puede hacer, que no es más que ser un excelente estudiante, sacar las mejores notas posibles, no dar problemas a tus padres y que hablen siempre de ti como un ejemplo a seguir...



"Peris Gilton", 7a+

Cuando acabé el instituto, decidí entrar en la Facultad de Bellas Artes. En mi casa no pudieron disimular la decepción. Una estudiante con tan buenas notas y que desaproveche la oportunidad de estudiar otra carrera con más futuro...
Mi padre no dudó en intentar convencerme de estudiar otra cosa. Yo no cedí. Pude sentir su decepción como una losa...


"Segui Luitan", 7b. Sector "Nanopark"

A los veintitantos años pasé por una etapa personal un tanto difícil. Al principio pensé que era capaz de controlarlo. Cómo no iba a serlo! "Yo puedo con todo..."
Cuando me dí cuenta de que la cosa se me iba de las manos, me derrumbé frente a mi madre. Dejé de ser la hija perfecta.
 Ella me llevó al médico.
Ella buscó al psicólogo y me acompañó todos y cada uno de los días. 
Ella se lo contó a mi padre...


"Segui Lluitan", 7b

Una noche, cuando volvió a casa, tarde como de costumbre, yo era la única que quedaba en el sofá viendo la tele. Se sentó a mi lado y pretendió hablar. Cuestionó la decisión de acudir a un psicólogo e insistió en que yo era una persona muy fuerte, capaz perfectamente de salir de cualquier problema por mí misma. Ni siquiera le miré. No pude decir ni una sola palabra, pero me moría de ganas de gritarle que no, que no era tan fuerte ni por asomo, que no era perfecta, que no aguantaba más esa exigencia de tener que serlo...


Es muy fácil culpar a los demás.


"Kaplan", 7a. Sector "El Cañaveral"

Parece que son siempre los padres los que cometieron errores y nos hicieron ser lo que somos. Puede que haya una parte de verdad. La otra parte depende totalmente de nosotros. 


"El Cañaveral"

Crecemos marcándonos objetivos y metas, que no está mal, pero nos castigamos si no los alcanzamos, lo que no está nada bien...


"Gran dinosaurio blanco", 7b+. "El Cañaveral"

Nos hacemos "mayores" y seguimos rigiéndonos por las mismas pautas. Si me marco un objetivo y lo consigo, soy un héroe. Y sino soy una mierda...


"Gran dinosaurio blanco", 7b+

Buscamos continuamente la aprobación de nuestros maestros, de nuestros amigos, de nuestros compañeros de trabajo, de nuestros jefes, de nuestras parejas...
Y si no conseguimos la aprobación, volvemos a ser una mierda.

El cañón desde la "Pared Blanca"

Esa autoexigencia mal gestionada nos puede generar mucha angustia e insatisfacción. 

"Muro de las lamentaciones" y "Pared de Enfrente"

A veces la autodisciplina es tan elevada que no nos permitimos cometer errores y nos forzamos a planear cada paso que damos. 


"Sondaás", 7a. "Muro de las lamentaciones"

Si lo llevamos al extremo, podemos llegar a practicar el autocontrol de cara a las emociones que experimentamos, intentando esconderlas. 


"Nos sobran potxolos", 7a. "Muro de las lamentaciones".

La razón se convierte en el motor, es quien domina la vida a todos los niveles. 


Pueblo de Chulilla desde el Muro de las lamentaciones.

Podemos llegar a dar tantas vueltas a las cosas, que esa búsqueda puede llegar a absorbernos y entrar en un bucle sin salida.  


Llegado a ese punto, puede incluso suceder que nos decepcione la actitud que muestran las personas que están a nuestro alrededor, que tengamos dificultad para delegar y que esto derive en una sobrecarga en el trabajo, que nos provoque un alto nivel de estrés.



No te exijas a ti lo que no exigirías a los demás...
Nada tiene que ser perfecto, sino adecuado...
Deja que los demás resuelvan sus cosas. Ellos también gestionan sus vidas...
Si algo queda a medias o sale mal, no es el fin del mundo...
Tus necesidades básicas son sagradas. Tú también comes y duermes...
Nuestra felicidad no equivale a nuestro éxito...
Nuestra felicidad puede estar en las personas que nos acompañan en el camino...



miércoles, 10 de junio de 2015

GIGANTE DE PIEDRA

Miguel llevaba todo el invierno diciendo que el objetivo de este año era la Gigante de Piedra, que Los Diez mil del Soplao no eran más que un entrenamiento para ésta. 
Yo por mi parte, sabía con creces que iba a la Gigante sólo por acompañarle, pues una marcha de 202 km con 6.500 metros de desnivel, a terminar en menos de 17 horas no se encuentra dentro de mis objetivos, a corto, medio ni largo plazo...


Teníamos por delante cuatro días para pasar fuera de casa, así que decidimos hacer un "mixto", y pasarnos por Chulilla antes de la carrera.


El jueves estuvimos escalando en el Oasis hasta que llegó el sol. Como era un día laborable en Valencia lo pasamos prácticamente solos. Una delicia.


Por la tarde viajamos a Alcora.


El viernes pusimos las bicis a punto y nos dimos un paseo con ellas. Hacía calor. Anduvimos un poco "arrastraos" todo el día, muertos de calor, hasta que se hizo la hora de recoger dorsales y asistir a la charla informativa.
Con mi dorsal en la mano, empecé a hacerme caquita...


Y después de la charla informativa terminé de acojonarme del todo...¿¿¿dónde me he metido???


No eran sólo los 200 km, que lo son, sino que además no son todo pistas. Ni siquiera es todo el recorrido ciclable. Nos dicen que hay bastantes senderos y trialeras, tanto de subida como de bajada y tramos de hasta cinco kilómetros que muchos tendrán que hacer arrastrando la bici...


Cada vez tenía menos ganas y más nervios...


El sábado nos levantamos a las cuatro de la mañana. La salida es a las seis. Aún es de noche cuando comienza la carrera. Vamos con las luces encendidas. Voy dejando pasar a la gente y quedándome atrás. No quiero estorbar cuando comiencen las estrecheces.
Al principio vamos bien por una pista hormigonada, hasta que nos sacan a un sendero pedregoso. Aguantamos el primer tapón en el que perdemos mucho tiempo. La gente sube andando. Se suceden tramos de pedaleo con tramos de trepadas por zonas de piedra con la bici al hombro.
Cuando alcanzamos pista respiramos...qué placer...pero con la pista comienza el desnivel. Antes de los 20 kilómetros ya hemos acumulado más de 1.000 metros...


No tardo en encontrar unas compañeras de fatigas que van al mismo ritmo que yo. Loli y Maria José, de Murcia. Cuando llegamos al segundo punto de control, en Castillo de Villamalefa, ya vamos un poco justas de tiempo. Nos ha costado algo más de tres horas hacer unos 30 kilómetros. Mal vamos...
En este avituallamiento tienen sandwiches de nocilla. Me como dos y me guardo otros dos en el bolsillo del maillot. Me vendrán fenomenal más adelante, pues el siguiente avituallamiento se hará de rogar...


Continuamos con buen ánimo, aunque poco después del control hay que volverse a bajar de la bici. Un buen tramo de subida de nuevo a pata...
Se suceden las cuestas, los toboganes rompepiernas y las subidas sin fin, pero el cuentakilómetros marcha demasiado lento. 
Cuando llegamos al siguiente avituallamiento, tercer punto de control, ya vamos fuera de tiempo. Hemos hecho sólo 60 kilómetros y nos han costado más de seis horas!!! Eso sí...unos 2500 metros de desnivel en sólo 60 km!!!!
Nos dicen que si seguimos lo hacemos fuera de carrera y que para cuando lleguemos a los siguientes avituallamientos éstos estarán ya desmontados. 
Nos comemos los últimos bocadillos que quedan mientras desmontan el control y valoramos qué hacer. 
Desde allí trasladan a las bicis y a los ciclistas a Alcora en furgonetas. No nos apetece. Nos hemos quedado a medias...Qué decepción...


Al final decidimos prolongar un poco la aventura y junto con otros amigos de Segorbe nos volvemos a Alcora dando pedales desde Xodos. Con la tontería, terminamos haciendo 110km y unos cuantos amigos!! 
Cuando llegamos a Alcora reponemos fuerzas en el avituallamiento de llegada con unos bocadillos y una cervecita con limón y a esperar a las machines que aún tardarán un rato en llegar.


Miguel salió escopetao en cuanto dieron la salida. Lo volví a ver en meta 12 horas y 50 minutos después.


Dice que es lo más duro que ha hecho en su vida con diferencia. No se puede comparar a ninguna otra carrera que haya corrido. Que no se puede pensar que son sólo 40 km más que el Soplao, porque tanto en dificultad como en dureza puede ser un Soplao multiplicado por cuatro.


Él cuenta que no se tuvo que bajar tanto de la bici como yo, pero calcula que el recorrido puede ser ciclable en un 80%. Un 20% no ciclable en ese terreno ya me parece bastante...


Dice también que el terreno no se puede comparar. No son pistas fáciles. Hay mucha piedra y la bicicleta no rueda. Dice que a partir del kilómetro 60 empezaron a entender las connotaciones del nombre de la carrera.


También se dio cuenta de que lo que allí llaman "sendas" es lo que conocemos como trialeras y que tocan tanto de subida como de bajada.


Fue muy bonito ver cómo la gente se volcaba con los corredores. Cuando salimos, a las seis de la mañana, ya había gente animando en los primeros tramos del recorrido. En los pueblos la gente se echaba a la calle a jalearnos y en los avituallamientos se empleaban a fondo en animar y proporcionarte todo lo que necesitaras.
Un diez para todos los voluntarios y colaboradores.


Como siempre, también había fotógrafos a lo largo del recorrido, gracias a los cuales tenemos un recuerdo de nuestro paso por allí.


El primero en entrar en meta, Milton Ramos, lo hizo en casi 11 horas. El señor Tinker Juarez se retiró después de haberse perdido detrás de la moto que llevaba delante.


Miguel entró en 12 horas 50 minutos.


Muy cansado, pero muy contento, pues intuía que lo había hecho bien.


Cuando le conté en qué punto del recorrido me habían cortado me dijo: "mejor!! no sabes de lo que te has librado..."


No es una carrera para caracolillos aficionados, jajaja...


Según llegó lo primero que hizo fue recoger su "pedrusco". LLevaba soñando con él toda la semana.



Instantes después vino el bajón. Estuvo un buen rato mareado en el suelo, recomponiéndose e intentando no vomitar. Tardó un buen rato en poder comer algo.


Y luego el subidón de nuevo!!!
Primer puesto en Master 40 y 16 en la general.


Estamos muy orgullosos de él...


El domingo nos acercamos a Castellón antes de emprender el viaje de vuelta.


Un paseo por la playa, un baño y a casa.


Y ya, pasados cuatro días de la carrera, nos encontramos con el culo ya casi repuesto y la cabeza puesta en otros objetivos.
 Los que nos esperan este verano. 
Tres semanas tenemos para poner a tono estos brazos!!