martes, 13 de septiembre de 2022

CRESTA DEL DIABLO

 

21 de julio de 2022
Dan un tiempo estupendo. Llevamos ya unos días de rodaje por Pirineos, así que nos decidimos por uno de los objetivos que nos quedaron pendientes del verano anterior. 
La Cresta del Diablo en el Macizo del Balaitus. 
En muchos sitios dicen que es la cresta más espectacular del macizo, y una de las más codiciadas de Pirineos. 
Son más de 500 metros de arista, un grado máximo de V/V+ (III y IV con algún resalte de V y V+), con una escalada de alta montaña, granito de buena calidad, vertical y muy aérea.


Pues dicho y hecho. 
Preparamos las mochilas y salimos del Embalse de la Sarra a la hora de más calor. 
Menos mal que por el camino encontramos agua para refrescarnos...


Se llega al Refugio de Respomuso en unas dos horas y media.


Saludamos al guarda, un viejo amigo de Cris, y nos tomamos algo fresquito hasta que se nos hace la hora de la cena. Nos acostamos pronto, pues nos toca madrugar...


Ponemos el despertador a las cinco de la mañana. 
Desayunamos rápidamente, y después de rescatar mi teléfono móvil de la letrina, salimos. 
No es buena idea ir con el móvil al baño, lo sabemos todos...
Son las cinco y media del 22 de julio...


Llevamos una cuerda de 60m, cintas largas y bagas, algunos aliens y totems.


Desde Respomuso la aproximación al inicio de la cresta nos supone unas 2 horas subida.


La aproximación se hace por el Barranco de Respomuso, dirección al Balaitus, hasta una zona llana y herbosa donde nos desviamos hacia la derecha. 
Después hay que descender al torrente que baja del Ibon de Esclusera y superar la muralla rocosa a nuestra derecha. 
Subir por un pedregal hasta el Collado del Canino. 

Inicio de la cresta en el Collado del Canino. 



En el Canino afrontamos el primer muro de la jornada, IV+ sobre roca buena, protegido con un clavo y sitios donde emplazar seguros.


Cris me hace una foto desde su cumbre.


Continuamos cresteando desde la cumbre del Canino, en busca de los rápeles.


Desde la cima del Canino hacemos un rapel de 30 metros y otro de 15 hasta la brecha Demeure Lagarat


Desde la brecha, hacemos una trepada hacia la izquierda por una fisura vertical de III hasta la Punta Proserpina.


Cris subiendo a la Punta Proserpina.


Desde Proserpina, destrepamos en suave descenso hasta una pequeña brecha. Superamos una pequeña aguja y continuamos destrepando un paso delicado en la vertiente este, que nos deja en una agradable terraza. Es el Balcón de Gouter.







Afrontamos después una placa tumbada de III, surcada de fisuras hasta la Punta Lucifer


Desde la Punta Lucifer descendemos a una brecha y subimos al Plateau del Diablo.


Llegamos al Plateau de los Diablos. Es una placa con forma de meseta inclinada. 
Al final del plató hay una instalación de rápel de 10 metros hacia el Noroeste que nos deja en la Brecha de los Diablos.



Rápel a la brecha.

 Subimos desde la Brecha de los Diablos hacia el Tridente Sur, que se escala por una chimenea de IV.


Y desde la cumbre del Tridente Sur hacemos un rapel de 25 metros hasta la brecha del Tridente Sur.


Allí hacemos otro rápel de 25 metros en la vertiente oeste, antes de los Cuernos del Diablo, que se flanquean por la izquierda.






Pasados los Cuernos del Diablo hay que hacer una trepada hacia la brecha que hay entre los cuernos y el Tridente Norte. Allí hacemos una parada a comer.


Desde la brecha se trepa hasta una placa lisa, con un paso de IV+ protegido por un clavo, con roca muy buena, evitando un techo por su izquierda. Después se sube por un diedro hasta la cima del Tridente Norte.




Cresteamos por las tres cumbres del Tridente Norte. El tramo más complicado es una chimenea extraña de IV+




Se escalan las tres cimas del Tridente, y con un rápel de 10 metros se baja a la Brecha de la Piedra Elevada. 

Última parte de la cresta. 
Hacemos un flanqueo muy bonito de un gendarme por la derecha, con un destrepe delicado de III+.




Llegamos a una gran placa inclinada surcada de fisuras, III+, una de las partes más bonitas de la cresta. Acabamos en una terraza horizontal a los pies de un muro.



El muro se escala por un diedro-chimenea y después un flanqueo hacia la derecha por una vira.





Continuamos cresteando por una zona horizontal.

Hasta encontrarnos con un muro blanco protegido con dos clavos (A0, 6a en libre)


Después del muro nos queda una trepada fácil hasta la cima del Soulano, 2911m.
La cresta nos ha llevado unas 7 horas.


Desde la cima del Soulano seguimos la cresta dirección norte hasta encontrar una canal. En el lado derecho de la canal se encuentra la primera instalación de rápeles.


El descenso lo hacemos en siete rápeles (30 m), aunque en las reseñas indican que son cinco...
 En unas 3 horas y media estamos en el refugio.


Una cerveza y una coca cola para aplacar la sed y después una buena cena con un Enate. 
Nos lo hemos ganado!!


Pasamos noche en el refugio y regresamos de bajada a la Sarra a la mañana siguiente. 
Nos esperaba una visita concertada al Balneario de Panticosa, con masaje incluido. 
Pero esa ya es otra historia...





















































6 comentarios:

cris dijo...

Mil gracias, Mar, por el reportaje....y por ese día inolvidable!!!Lucifer y sus tridentes no pudieron con nosotras....el Infierno estaba en los rápeles finales!!!espectacular

Mar Espinosa dijo...

Gracias a ti!!! Inolvidable...

Anónimo dijo...

Sois increíbles, una pasada de actividad y un reportaje genial. ¡¡Enhorabuena!!

Mar Espinosa dijo...

Gracias!!

Diego C. dijo...

Vaya guapa actividad Mar, la he mirado en croquis varias veces, pero tu entrada y fotos me convencen de que hay que hacerla, un saludo!

Mar Espinosa dijo...

Sin duda, Diego, super recomendable!!

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