lunes, 6 de abril de 2020

SELVA NEGRA 2019 (I)


Tiempos difíciles los que nos toca vivir estos días. 
Hace menos de un mes toda nuestra vida giraba en torno a la llegada del fin de semana. vigilando la meteo para ver dónde íbamos a ir a escalar, a la vez que hacíamos mil y un planes. 
Planes y más planes.
 La maratón de Roma en Marzo, Taghia en Semana Santa, El Soplao de montaña en Mayo, La Rotor de carretera en Junio, Dolomitas en Julio, Cabo Norte en Agosto...
Todo aplazado. La vida aplazada hasta nueva orden.
Ahora mismo, lo único que tengo que planear es el horario que me voy a poner mañana para corregir las tareas de mis alumnos, (porque ellos siguen trabajando como jabatos), el horario de entrenamiento, (porque aunque no vayamos a salir de casa algo de ejercicio habrá que hacer), y calcular hasta cuándo nos durará la comida que compré hace 15 días, para intentar salir a la calle lo menos posible.
También planeamos si toca carne o pescado, si  HIT o tablón, si  "peli" o serie, si blanco o tinto, si telediario o Iker Jiménez...en fin...que digo yo que esto también es vivir. Que son las "aventuras" las que quedan aplazadas, no la vida...
Es como si esta "vida" que hacemos ahora fueran las actividades escolares, y las "aventuras" las extraescolares. Nos han "castigado" sin extraescolares. 
Y lo bueno, sorprendente, mágico, es que conseguimos "disfrutar" de las escolares. Y lo entrecomillo para que no parezca un comentario frívolo, porque vivimos confinados en casa, pero ahí "afuera" hay un horror que aún no me creo que no sea una película de ciencia ficción.
Y cuando hablo de horror no me refiero sólo al número de infectados y de fallecidos, sino a la gestión en general que se ha hecho y se está haciendo de este infierno...
El ser humano es excepcional. Excepcional la capacidad de adaptación que tenemos.
Si nos hubieran contado hace un año que un día nos encontraríamos en esta situación, ninguno de nosotros lo hubiéramos creído, y todos hubiéramos apostado a que nos volveríamos locos.
Pues aquí estamos...
 Yo, entre que me pienso si me vuelvo loca y no, y después de terminar de preparar el viaje a Cabo Norte que no creo que podamos hacer este verano, voy a entretenerme actualizando el blog con el viaje en moto del verano pasado.
Es lo que me pide el cuerpo, qué le vamos a hacer...Ahí vamos!


ETAPA 1: CASA-PAMPLONA  420 Km 
Lunes, 15 de Julio de 2019


Cargamos la moto con todas sus maletitas y salimos de Navacerrada sobre las 11.00 de la mañana.
 Iniciamos el viaje por el Puerto de Navacerrrada, un clásico que nos encanta.
 La primera parada la hacemos en el Burgo de Osma, donde nos tomamos algo fresquito, aunque aún no hemos pasado demasiado calor (24/25 grados). 

Playa Pita

Pasamos después por Vinuesa, por la Playa Pita y por el Puerto de Santa Inés. Una zona muy bonita, con unos pinares espectaculares.

Puerto de Santa Inés

Pasamos después por la Sierra de Cameros, por una especia de cañón con formaciones rocosas parecidas a Vadiello y Riglos. Muy bonito. 


Paramos en Logroño, donde nos tomamos unos pinchitos antes de continuar viaje.
Visitamos después  Estella. 
Damos un paseo por el casco antiguo y entramos en la Iglesia de San Miguel. Muy bonita.


Estella

Pasamos después por el Valle de Yerri, muy bonito, por Salinas de Oro y por Etxauri. Nos parece raro pasar por debajo de sus impresionantes paredes para otra cosa que no sea escalar.

Etxauri



Llegamos a Pamplona sobre las siete de la tarde. El hotel estaba justo detrás de la Calle Estafeta. Una ducha y salimos a tomar unos vinitos y unos pinchos, aunque nos costó bastante que nos dieran algo de comer. Justo el día anterior habían acabado los Sanfermines y los pobres no estaban por la labor de seguir currando.


Ufff...demasiado vino pa tan poca zampa...



ETAPA 2: PAMPLONA-CAHORS  435 Km
Martes, 16 de Julio de 2019

Salimos de Pamplona sobre las diez y media de la mañana después de un buen desayuno en el hotel.
La primera parada la hacemos en Saint Jean Pied de Port, donde llegamos por la N-135, por un recorrido precioso. 
Saint Jean Pied de Port también es muy bonito. Merece la pena darse un paseo por el casco antiguo.

 Saint Jean Pied de Port


Seguimos ruta hacia Mauleón por unas carreteras muy bonitas, hasta llegar a Olorón Saint Marie, donde hacemos la parada para comer.


Olorón Saint Marie

Aprovechamos en Olorón para quitarnos un rato los trajes de la moto y pasear en pantalón corto y sandalias. Madre mía, qué caló...

Luego por carreteras horribles con muchísimo tráfico, llegamos hasta Auch, donde hacemos la tercera parada del día. 
Merece la pena darse un paseo y entrar a ver la Cagtedral. Muy bonita. Tiene unas vidrieras preciosas.

 Auch





Desde Auch continuamos ya por carreteras más tranquilas. Pasamos por Moissac, famoso por su abadía románica, y continuamos hasta Cahors, donde llegamos sobre las ocho y media de la tarde. ¡Qué palizón!


Encontramos rápidamente el alojamiento, nos damos una merecida ducha y salimos a ver Cahors. 
Al poco de salir del hotel nos encontramos con una creperie que resulta ser todo un acierto. 
Estaba todo riquísimo!!


No conozco mayor cara de felicidad que la que pone Miguel en una creperie...sólo comparable a la que tiene cuando se acaba de hacer una Cassin a la Cima Oeste de Lavaredo, por ejemplo...

Parece ser que Cahors es famoso por su vino. Después de probarlo en la cena, he de decir que tampoco es para tanto. Los nuestros están mucho más ricos.

Después de cenar continuamos con nuestro paseo y nos acercamos a ver el Puente Valentré y la Catedral de Saint Etienne.







Y pa casa, que mañana hay que continuar viaje...


ETAPA 3: CAHORS-CLERMOND FERRAND  400 KM
Miércoles, 17 de Julio de 2019

Salimos de Cahors sobre las 9 de la mañana. La primera parada es en Rocamadour, un pueblo precioso, aunque bastante turístico. 


Merece la pena parar en el mirador de L´Hospitalet, poco antes de llegar al pueblo, pues las vistas son fantásticas.


 Hay que dar un paseo por el pueblo y visitar el Santuario.


Recomendable quitarse los ropajes de la moto para subir por estas cuestas y por las escaleras que llevan al Santuario...











A pesar de la gente que hay, merece la pena visitar este lugar. Absolutamente recomendable.

Después nos vamos a Souillac, donde paramos sólo por ver la iglesia. Desde allí nos despedimos de Rocamadour.



La tercera parada es en Collonges La Rouge, precioso pueblo, aunque también bastante turístico. Todas sus casas, incluida la iglesia son de arenisca roja. Curioso lugar.







La siguiente parada es en Salers. Pueblo muy muy bonito. 
Merece la pena darse un paseo y comprar unos dulces en la tienda que hay cerca de la plaza. Como pases por delante dos veces, dos veces que entras...







Seguimos después dirección al Puy Mary ó Pas de Peyrol, uno de los principales picos del volcán del Cantal.
 Precioso paisaje.





El recorrido pasa después por el Puy de Montchal y Besse, y desde allí ya directos a Clermont Ferrand, donde llegamos después de una jornada de moto de 10 horas y media.
Nada que no pueda arreglar una buena ducha reparadora, para disfrutar de un paseo por Clermond Ferrand y una rica cena en la Plaza de la Victoria.

Catedral de Clermond Ferrand




ETAPA 4: CLERMOND FERRAND-BESANÇON  362 Km
Jueves, 18 de Julio de 2019



Nos levantamos temprano y salimos a desayunar y a comprar la comida para el pic-nic del día. Salimos de Clermond Ferrand sobre las once de la mañana.




La primera parada es en Riom, donde damos un breve paseo por el casco antiguo, vemos la Iglesia de Notre Dome du Marturet y entramos en la Sainte Chapelle. Tiene unas vidrieras muy bonitas.


 Riom





Después paramos en Gour de Tazenat, para ver el lago. 
Es un lago situado entre volcanes. Tiene 32 hectáreas y 60 metros de profundidad. 
Es un buen sitio de baño. Cuando llegamos ya hay gente con canoas y con la toalla tomando el sol. Hay hasta chiringuito y alquiler de canoas y pedales...



Nos vamos luego a Vichy, donde damos un breve paseo y vemos el Casino, el Teatro y el Palacio de Congresos.

 Iglesia de San Luis, Vichy

Casino de Vichy


La siguiente parada es en Paray-Le-Monial. Un sitio precioso. Se puede visitar la Basílica del Sagrado Corazón, gran ejemplo del románico.




 Comemos en un agradable paseo de césped y frondosos árboles que hay a orillas del río. Un sitio estupendo para un pic-nic y una mini-siesta a la sombra.




 No hay mejor sitio para comprar las exquisiteces del país que en un supermercado, y no hay mejor sitio donde degustarlas que en un pic-nic sobre la mantita del decathlon...


Después de coger fuerzas, continuamos ruta pasando por Chalon-Sur-Saône, Dole, y finalmente llegamos a Besançon a las ocho de la tarde.
Una buena ducha y salimos a dar un paseo en el que nos pateamos todo Besançon, intentando reconocer los rincones que describía Stendhal en "Rojo y negro". 
Tras ponernos en la piel de su protagonista Julien Sorel, nos tomamos un agradable vino en una pequeña terraza, pensando en lo diferente que es esta ciudad de la idea que nos habíamos hecho de ella. 
Unas veces para bien y otras para mal, estas cosas pasan...