viernes, 15 de marzo de 2019

A ESTAS ALTURAS DE LA VIDA...




Una de las últimas veces que escalamos en el sector "Juego de Bolos" en Cuenca, Miguel anduvo probando un 7b+ muy bonito que me encantó. 
Por supuesto, como es un grado que me supera con creces, lo escalé con la cuerda por arriba. La primera vez que subí me pareció ciencia ficción. La segunda, no sólo desentrañé el puzzle de todos sus pasos, sino que ni me colgué ni me caí. 
Voy a intentar evitar decir que la "encadené de segundo", porque son dos términos incompatibles, pero lo cierto es que cometí el error de encadenar un paso tras otro, con lo que me sentencié a mí misma a escalarla de primero la próxima vez...ay madre mía....


Pues ese día "próxima vez" llegó una semana después. Estuve toda la semana escalando los pasos de "mi 7b+" mentalmente. Me los sabía al dedillo, así que cuando llegamos a pie de vía y Miguel me ofreció "montarla", no lo dudé. 
Confiaba en que podría poner sin muchos problemas las 10 primeras cintas y sabía sin duda que para las tres siguientes iba a pedir la caña.

Bueno, pues más o menos, así fue. Le dejé a Miguel todos los cantitos bien cepillados y me bajé. Subió Miguel y encadenó sin ningún problema. Se bajó contentísimo. Llegó mi turno.

Según me estaba calzando los gatos, verbalicé el siguiente propósito: "Miguel... mi objetivo es no colgarme y no tirarme. Voy a caerme escalando..." y con esa firme determinación comencé a escalar.


Empiezo a escalar la primera parte, supuestamente la más fácil, pero que para un "de pacotilla" de mi categoría,  de fácil no tiene nada. Es un diedro/fisura con agarres pequeñitos y apoyos malos para los pies, que hay que gestionar con un poco de técnica de diedro y algo de fe.


  Al salir del tercer seguro se acaba el diedro y se cierra la fisura. Salgo a una placa gris con regletas donde me muevo sin grandes problemas hasta el siguiente seguro.


          Vuelve a cambiar la roca. Se acaban las regletas y empieza una zona naranja de agujeros que me deposita de nuevo en la fisura que viene desde abajo y que ahora sí empieza a ofrecer canto. El quinto y sexto seguros se cosen sin problemas. 



Es para salir del sexto seguro cuando empieza a aumentar la dificultad. En el pegue anterior no he sido capaz de resolver con éxito este paso, así que ya voy preparándome para caer. Subo el pie izquierdo a una regleta. Coloco la mano derecha en un plano lateral que ofrece la fisura y que se me puede ir en cualquier momento. El pie derecho alto, en oposición, en la fisura. Abandono el agarre bueno que tengo en la mano izquierda y cojo uno malo, muy malo. Dos dedos de la mano derecha en una pestaña lateral que hay en la fisura. Es un momento de apuntar con la mirada al agarre bueno para intentar alcanzarlo con la mano izquierda. Cuento hasta tres y voy a por él. Lo cojo mientras me da la sensación de que caigo, pero no caigo!! He cogido el agarre bueno!!!!

Tengo ahora también uno bueno para la derecha. Coso el séptimo seguro desde aquí.

Mientras bajo pulsaciones, empiezo a pensar en cómo irme hacia la derecha. Me paso fácilmente a ese lado de la fisura y vuelvo a pararme a relajarme un poco. Coso el octavo seguro. Cuando noto que estoy tranquila sigo escalando, ya con buen agarre en la fisura, hasta el siguiente seguro.

Se acaba la fisura y empieza otra placa de agujeritos pequeños pero buenos, que me dejan sin problemas en el décimo seguro. Aquí empieza realmente el 7b+.

Me muevo por debajo de la décima cinta yéndome cuidadosamente hacia la izquierda. Tengo la sensación de que puedo caer en cualquier momento, y de que todo lo que consiga ya es de regalo. Voy concentrada en los pasitos que voy dando. 

Bidedo con mano izquierda, regleta con derecha. Subo los pies a dos mierdas. "Crispies" con derecha, huevera con izquierda y vuelvo a mover los pies. Hay que subir el pie derecho a la regleta que cogí antes con la mano. Desde allí ya llego a un agarre medio-bueno para las dos manos. "Chapo"el onceavo seguro.

Desde aquí tengo justo encima dos regletas pequeñas pero netas. Sé que Miguel sube desde aquí recto, pero yo tengo que irme hacia la izquierda. Desde las mini-regletas voy moviendo los pies con cuidado y me agarro a unos pinchitos a modo de agarre lateral que hay a mi izquierda. Me monto en unas mierdas para los pìes y me agarro con derecha donde puedo. Vuelvo a subir un pelín los pies y alcanzo una regleta lateral salvadora. Desde ella, después de subir los pies una vez más, llego a un taco muy bueno con derecha. Estoy salvada una vez más!! Coso desde aquí el doceavo seguro.

Se acaba la placa y empieza la zona desplomada. En realidad no llega a ser un desplome. Es una pequeña panza. Agarro una regletita con la mano izquierda. Cruzo la mano derecha por encima a un agarre redondito muy pequeño a modo de huevera. Subo un poco los pies. Un invertido con la izquierda me deja subir los pies un poquito más. Ya llego al agujerito con la mano derecha, pero no lo hago bueno. Se me escapa, ayyyyy, que se me vaaaaaaaa...que me caigoooooo...Venga! Acuérdate!! no colgarse!! no tirarse!! caerse escalando!!! 
Una vez más, fuerzo el paso a la vez que me visualizo cayendo. Estoy preparada. Consigo colocar los pies un poquito mejor y al meterme de lado, soy capaz de sacar la mano izquierda. Agarro un tridedo muy corto. Nadie lo usa. No está manchado. Saco la mano derecha y ya estoy en el agarre bueno!!! y aún no he caído!!! Abro el pie derecho a una regletita dibujada a mi derecha y cruzo la mano izquierda sobre la derecha. Este agarre lateral también es bueno. Coso la cinta número 13 desde aquí. Bueno, pues me queda lo peor. Venga!!!
Preparada para volar. No da miedo. Tengo el seguro muy cerca. Cierro un poco el pie izquierdo para poder llegar a un lateral que hay a mi derecha. Un poquito más arriba el pie derecho, el izquierdo justo debajo de la cinta y sé que si saco la mano llego ya al primer agujero bueno!!!
Si no se me va un pie lo alcanzo!!! Bien!! Lo tengo!!!
Miguel empieza a jalearme. Yo aún no respiro. Agarres buenos para las dos manos. vuelvo a mover los pies y estoy en la reunión!!!! No puedo creerlo!! 
Cagüenlá, qué bien lo he hecho!!! jajajaja
Me río. Me río todo el rato mientras desmonto la reunión. Me río mientras me baja Miguel. No puedo parar. Estoy feliz. Sorprendida y feliz. Lo que hace la serenidad y sobre todo la motivación.


A estas alturas de la vida...7b+


sábado, 9 de febrero de 2019

PROPÓSITOS




Lo sé, lo sé...estamos ya en Febrero...un poco tarde para hablar de propósitos de año nuevo, ya...
No es que me haya sentado ahora a hacer balance del año. El balance ya estaba hecho, y los propósitos bastante claros, pero no he encontrado el momento, y si lo he encontrado, la pereza no me ha dejado escribirlos, que le vamos a hacer. Nunca es tarde, dicen...

Un año nuevo empieza como empieza un amanecer. El sol sale, los ojos se abren, te desperezas y comienzas a vivir después de haber estado "muerto" durante un tiempo más o menos largo. Lo que se dice un regalo. Hay gente que esa mañana se propone un cambio de hábitos. Otros se conforman con incorporar a su vida hábitos que querrían tener, y otros afrontan el desafío de desterrar los hábitos que sueñan con dejar de lado. 

Hay quien antes de pensar en los nuevos propósitos, hace un balance del transcurso del año. Ese es mi caso. Anoto en un surco del cerebro las medallas y en otro los arañazos, ambos igual de válidos, pues sin los unos, los otros no existirían.

Cuando hago repaso es cuando surgen los nuevos propósitos, pues, por muchas que sean las medallas, siempre queda algún arañazo por curar.

El 2018 fue sin duda el año de los grandes retos de superación personal a nivel físico, que al final, aunque no lo creáis, están íntimamente conectados con el resto de lo que somos. Siempre existe esa traducción, esa transferencia, o como queráis llamarlo...

Comenzamos la temporada de bici muy pronto, demasiado pronto, pues desde el principio de temporada ya teníamos tres objetivos a la vista. Y lo de muy pronto se mide por el frío que pasas entrenando. Al borde de la amputación de un dedo de un pie. Con eso lo resumo todo.

El primer objetivo fue la marcha de "Los 101 Peregrinos", el 28 de abril. 103 km por el Camino de Santiago de invierno y 3.300 metros de desnivel, que conseguimos completar en 6 horas 45'.  El reto era poder hacerla juntos así que yo iba con la eléctrica. Estuvimos entrenando juntos desde el primer día, por lo que no cogí mi bici sin motor hasta después de esta carrera. Lo que me acojonaba de esto es que los siguientes objetivos no eran con la eléctrica y no estaba para nada convencida de que los entrenamientos con la eléctrica fueran a dar resultado.

Bueno, pues no sólo dieron resultado, sino que estaba más fuerte que nunca! Los detractores de la bici eléctrica no tienen ni idea de las posibilidades que tiene...
Lo comprobé en la prueba de "Titán de Villuercas" el 20 de mayo, esta vez sola. 83 km y 2.000 metros de desnivel que me llevaron 6 horas y media. ¡Qué subidón!

Por supuesto no hice los 83 km silbando, que me costó lo mío, pero aprendí unas cuantas cosas. Cuando hacia el kilómetro 60 llegó el bajón, y al contrario de lo que había hecho en alguna otra ocasión, decidí no rajarme y seguir adelante pasase lo que pasase. 
Bueno...pues lo que pasó fue que pedaleé unos cuantos kilómetros a un ritmo bastante más lento del que llevaba durante la primera parte de la carrera, y la "pájara" se fue pasando, de manera que terminé recuperándome y entrando en meta sintiendo que me había buscado y me había encontrado, todo en el mismo día!! Me sentí como nunca...
Reseñar que fue la última edición de esta carrera y que nosotros estuvimos allí...

El siguiente objetivo lo teníamos a un mes vista, así que mientras tanto seguimos entrenando. Entre entreno y entreno hubo algún descanso maravilloso como fue la escapada a Lisboa a finales de mayo al concierto de Vetusta Morla. Irrepetible...

Y nos plantamos a mediados de Junio frente a nuestro siguiente objetivo. "La Dolorosa", en Isuerre. 100 km y 2.400 metros de desnivel que completamos Alejandro y yo en 9 horas!! 
Miguel optó por el recorrido de 200 km que a nosotros se nos iba de presupuesto. Terreno durísimo, recorrido espectacular.
 Reseñar de nuevo que corrimos la última edición de ésta magnífica prueba. Coincidencia?? no lo creo...

A pesar de los kilómetros, sufrí bastante menos que en la prueba anterior. Ir en compañía de Alejandro lo hizo todo más llevadero.

Esta era la última carrera de BTT del año para mí, así que mis piernas estaban igual de contentas que mi cara...


Miguel completó su carrera con un éxito rotundo. Muy emocionante...


Y llegó el final del mes de Junio y con él el final de un curso duro, muy duro, durísimo como pocos, y le pusimos fin con otro concierto de Vetusta Morla, éste ya no tan irrepetible, en Madrid.

Y a Miguel aún le quedaba por cumplir un objetivo con la bici. Éste sólo para muy valientes. La "Pedals de Foc Non Stop", 213 km y 6.200 metros de desnivel...sin comentarios...

Bueno...pues no sin mucho esfuerzo y dolor de todo, consiguió completar la prueba en 13 horas 50 minutos, y allí estuve con él siguiéndole por toda la prueba y esperándole en la meta. Qué alegría!!


Lo celebramos pasando unos días de merecido descanso en el Valle de Boí. Una maravilla.

Qué grande...

Y llegó el verano, y con él el momento de ponernos a prueba con el siguiente objetivo, más duro que todas las carreras habidas y por haber, y que no era otro más que ser capaces de pasar unas vacaciones de verano haciendo otra cosa que no fuera escalar. Dios mío...seríamos capaces de superar este reto?????

Pues sí señor!! lo superamos con creces!!! jajajaja
Casi veinte días encima de la moto sin llevar en la maleta ni las zapatillas de correr!!!!

Y la moto nos llevó hasta Escocia y nos trajo de vuelta a casa con la retina empapelada de imágenes maravillosas y el disco duro repleto de momentos fantásticos. Sin duda, aquí se forjó uno de los objetivos para el siguiente verano...seguir conociendo sitios maravillosos donde nunca nos ha llevado ni nos llevará la escalada.

Y además de la moto, el verano nos regaló unos cuantos días de más para disfrutar de la montaña y también del agua del mar.

Muy bonito Cádiz y sus atardeceres, pero va a ser difícil que nos pillen aquí otra vez...no sé yo...

Y llegó Septiembre, y con él un nuevo curso. Esta vez más amable que el anterior. Lo bueno y malo que tiene mi trabajo en el instituto con los chavales es que cada año es diferente. Distinto horario, distintas asignaturas, distinta "clientela"... unas veces para mal y otras para peor...jejejeje...


Y como todo hay que celebrarlo nos vamos a ver a De Pedro en un concierto irrepetible (una vez más) en el botánico de Gijón.

Y llegó Octubre y con él se marchó ella...
El último resquicio, el último aliento que quedaba de nuestros antepasados. Muertos padre y madre, y cuando creíamos que sería inmortal, nos llegó el momento de quedarnos sin ella, sin la abuela Jacinta, un ejemplo y una lección de vida para mis hermanos y para mí...

Uffff...y nos plantamos en Noviembre, que llegó pidiendo paso devorando nuestras piernas después de cuatro meses corriendo para prepararlas nuevamente para un maratón.

El día 9 de Noviembre nos plantamos en Atenas y nos disponemos a hincharnos a musakas para cargarnos de hidratos e intentar sobrevivir dignamente a su maratón, "The Authentic Marathon". Una experiencia inolvidable en el más amplio sentido de la palabra...

La prueba se celebró el domingo 11 de noviembre con salida en Maratón y llegada en Atenas. 

Comencé la prueba con muy buenas sensaciones. Demasiado buenas. me encontraba bien y corría a un ritmo bastante más rápido del que debía ir. Demasiado rápido...
Aguanté el ritmo endemoniado durante casi 30 kilómetros, lo que ahora ya me parece inexplicable, y de repente, llegó la pájara. Empecé a marearme y se cerró el estómago. No podía beber ni comer, así que me dediqué a echarme el agua por la cabeza en un intento de no caer redonda al suelo. Decidí no parar, pues sabía que si paraba y me atendían los servicios médicos, la carrera se acababa para mí, y difícilmente íbamos a volver aquí otra vez, así que completé los 42 kilómetros así, andando, dando tumbos y echándome las botellas de agua por encima. Muchos pensarán que así no merece la pena terminar. Yo ese día pensaba lo mismo. De hecho, no dejé de pensarlo hasta que en el viaje de vuelta, ya en el avión, otro corredor bastante más experimentado nos contó su experiencia. Con más de 15 maratones en sus piernas y un tiempo personal de 3 horas, en una de las tantas maratones de Madrid en las que participó, sufrió una pájara y tuvo que terminar andando, haciendo un tiempo de 6 horas!! y el tío, lejos de rendirse, después siguió participando en más maratones como si tal cosa!! 
Si eso le puede pasar a un "experto" en maratones, qué no me podía pasar a mí!!

Me pasé de vueltas y no supe medirme. Algo que aprendí...
Llevé mi cuerpo al límite y lo superé. Otra cosa más que aprendí...
Como la vida misma...

Y con la tremenda experiencia de la maratón de Atenas dimos por terminados los objetivos deportivos de 2018. 
Brindamos por ellos a finales de Noviembre, en Salamanca, en un concierto inolvidable de Love of Lesbian que nos llenó el corazón de sonidos maravillosos.

Y aún no habiendo terminado el año, con todos los objetivos cumplidos, la cabeza empieza a pensar en las metas a alcanzar durante el año siguiente. 
Viajes en moto, mundos por recorrer, kilómetros por pedalear y paredes por escalar. 

Se va formando en la cabeza una lista de deseos, unos más tangibles que otros, que escribimos en nuestro cerebro como si fuera una hoja de papel.


Y nos damos cuenta de que nos cuesta trabajo pensar en la escalada, pues tenemos la sensación de que la abandonamos poco a poco y nos preguntamos porqué...

Será la masificación que sufren todos los sectores y paredes del mundo? 
Será la hartura de ver a todo el mundo haciendo lo mismo??

 Todos queremos sentirnos diferentes, y al final todos terminamos haciendo lo mismo. 
Hubo un momento en el que echarse al monte el fin de semana y escalar grandes paredes o hacer escaladas de dificultad era lo más, te hacían sentir diferente. Ese anhelo por ser diferentes ha terminado por hacernos a todos iguales...

Algunos echamos la "culpa" a la proliferación de los rocódromos, que promueven masas de gente agolpada en los mismos sitios, los sitios de moda. 
Los sitios de moda que se llenan de clecas, de basura, de niños sueltos y de perros incontrolados dando por culo, de gente gritando "abro yo!" o  "limpiaaaaa"...en fin...qué será, será...

El caso es que nos plantamos en Diciembre deseando disfrutar de las Navidades que tanto nos gustan como sólo nosotros sabemos. Un poco de escalada, un poco de familia, un poco de nieve, un mucho de cosas ricas de comer y un mucho de bebidas que dan chispa al espíritu.

"...y en el reloj de antaño, como de año en año...
cinco minutos más para la cuenta atrás...
hacemos el balance de lo bueno y malo...
cinco minutos antes de la cuenta atras..."
Mecano, "Un año más"


"...hoy ha pasado un año,
celebran su aniversario,
hoy vuelven a empezar,
comienza un año nuevo..."
Amaral, "El día de año nuevo"



"...no podré contar qué sucedió ayer,
fue hace tanto tiempo que el sol se ha vuelto a poner...
...con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos,
que dolerse de esta herida y esta luz..."
Vetusta Morla, "Año Nuevo"



"...para no dejarme nada en el tintero,
contaré la historia desde enero,
día primero del mes...
...en el año más extraño de mi vida,
hubo un eclipse de sol,
100.000 especies extinguidas
y gritos de revolución,
pero yo sólo recuerdo tu voz..."
Shinova, "Doce meses (el año del maravilloso desastre)"


"Enhorabuena a todos los que acaban el año,
un año más...
...se ha acabado, si has llegado al final ganaste el juego,
pero momentáneamente, porque empieza de nuevo..."
Tote King, "Un año más"


















"Hoy será mi primer día,
y mañana también,
y el resto de mi vida...
...hoy he vuelto a por mi tiempo,
hoy me quedo a vivir en mi cuerpo..."
Los Aslándticos, "Mi primer día"

Y así fue como dimos cerrojazo al 2018 y abrimos la puerta al 2019, recibiéndole con la lista de propósitos en una mano y el lápiz en la otra para ir tachando uno por uno los retos conseguidos.
Ya sé que es tarde, pero os deseo a todos un muy feliz año...