Mostrando entradas con la etiqueta Cabezón de la Sal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cabezón de la Sal. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de junio de 2016

SOPLAO 2016

Es el tercer año consecutivo que acudimos a la cita en Cabezón de la Sal, pero es el primer año que participamos en el Soplao de Carretera. 


Fue Miguel, también apodado "el sheriff" el que decidió que éste año cambiábamos de tercio. Y nosotros, como siempre, detrás, de cabeza...


Alquilamos la misma casa que el año pasado, sólo que ésta vez alquilamos las dos, pues al final, entre participantes y acompañantes, nos juntamos una buena tropa...


Miguel, Angel y yo somos los primeros en aterrizar en Cabezón. Vamos derechos a recoger los dorsales de todos. No hay en el mismo ambiente que en la prueba de los 10.000 del Soplao. No hay ni una cuarta parte de la gente que se junta en Cabezón ese fin de semana.
Esperamos a que lleguen todos los demás y nos vamos a cenar. No conseguimos acostarnos pronto...como siempre...



A la mañana siguiente, a las 6 ya estamos en pie. Desayunamos medio dormidos y nos preparamos. A las 8 es la salida y hay que ir con la bici desde Ucieda a Cabezón.


Pelu consigue meterse en el zurrón todos los geles que se ha traído.


No hace frío, pero decidimos salir medio abrigados, pues es muy probable que llueva...


No llegamos a Cabezón muy sobrados de tiempo. La espera no se nos hace larga.


Lo justo para hacernos cuatro fotos y ya...


Salimos de Cabezón rodando tranquilamente. Hay mucha gente y no queremos tener un disgusto. El primer repecho es para subir a La Hayuela, en el kilómetro 17. A partir de ahí un terreno de sube-baja que nos lleva por Comillas y Oyambre. Precioso.


Vamos con el tandem marcando un poco el ritmo de Oli, Alejandro y Pelu. A veces se quedan rezagados, pero siempre vuelven a alcanzarnos.


Bueno...Pelu es el único que no lo hace. En algún momento al principio de la carrera, decide que prefiere seguir a su ritmo, para no forzar demasiado y asegurarse el poder terminar.


Le esperamos unas cuantas veces, pero al final damos por hecho que lo intentará en "solitario".



Inicio de la bajada a San Vicente de la Barquera. Kilómetro 37.
Desde San Vicente nos queda la subida de El Pechón, antes de llegar al avituallamiento del kilómetro 56, en el que no paramos, pues el sheriff así lo decide...y nosotros detrás...claro...


Después de El Barcenal empieza la subida hacia El Soplao


Siempre subiendo, hasta el kilómetro 80. Desde allí nos dirigimos hacia Puentenansa, donde está el segundo avituallamiento.



Allí paramos a esperar a Oli y Alejandro y a comer. 
Este señor de la cámara quiere grabarnos en el momento de decidir si vamos a hacer el recorrido "cicloturista", 122 km o el recorrido "clásico", 225 km. 
Alejandro y Oli dicen que los 122, por supuesto y sin ninguna duda. 
Miguel dice que él se encuentra bien, que por él seguimos, que es decisión mía. Yo digo que sí delante del señor de la cámara, y luego me rajo...


Aún nos queda la subida a la Collada de Carmona.




En la collada llevamos 105 kilómetros.


Desde allí descenso y llaneo hasta Cabezón de la Sal, donde entramos con todos los honores, escoltados con moto y todo...



Hemos completado el recorrido cicloturista de 122 km y 2.300 metros de desnivel en casi 6 horas. Para afrontar el de 225 hay que plantearse hacer menos paradas, jejeje...


Esperamos a Angel en Cabezón, en el avituallamiento de meta, pero como tarda en llegar nos vamos a casa. Al poco rato nos llama. También ha conseguido completar el recorrido!!
Enhorabuena campeones!!! Volveremos otro año a por el de 225!!!



jueves, 28 de mayo de 2015

LOS DIEZ MIL DEL SOPLAO 2015

Parecía que no iba a llegar nunca, pero al fin llegó. 
Todo el invierno preparándonos para la edición del Soplao 2015, para no sufrir demasiado, para conseguir terminar, o para mejorar la marca del año anterior. Cada loco con su tema. 
Desde luego, preparados para pasarlo en grande.
Dos semanas antes vigilando la previsión para saber si nos íbamos a mojar o no, y al final nuestras plegarias parece que llegaron a algún sitio...


El viernes pusimos rumbo a Cabezón de la Sal con un polizón a bordo. Miguel Angel hizo el viaje con nosotros.


Un paseo por Cabezón, recogemos los dorsales y me meriendo una quesada. Llevo acumulando víveres en la reserva toda la semana, no vaya a ser que me quede sin combustible mañana...



A Miguel le han puesto un punto verde en el dorsal. Significa que mañana en la salida será uno de los privilegiados que entrará en el cajón de los que quedaron entre los 500 primeros en la edición pasada. Saldrá por delante de la plebe, ahorrándose tapones y ahorrándose el esfuerzo de adelantar a los caracolillos como nosotros.


Una vez recogemos los dorsales de todos los demás, nos vamos a la casa para cinco que ellos tienen alquilada en Ucieda. Es perfecta, pues tiene un jardín enorme donde nosotros podemos aparcar la furgo.
Angel y Julia llegan al poco tiempo. Alejandro y Olga tardarán más. No podremos esperarlos para cenar...




Ponemos a punto las bicis, preparamos las cosas para mañana y nos vamos a dar un paseo hasta el avituallamiento de Ucieda. Cenamos pronto y a la cama!!


Ponemos el despertador a las cinco de la mañana. Desayunamos tranquilamente y a las seis y media empezamos a dar pedales. Nos vamos en bici desde Ucieda a Cabezón
La calle donde se da la salida ya está atestada de gente. Nos colocamos en un lateral, en la acera para colarnos cual macarras en cuanto den la salida. Miguel está un rato con nosotros y luego se marcha a su cajón.





La salida es muy emocionante. Los discursos no los oímos, claro, pero sí se intuye la música de AC/DC retumbar, los petardos y la cuenta atrás de la multitud. Nos vamos!!!


Nada más salir nos separamos. A Miguel ni le vemos, claro. Miguel Angel se despide y sale volando. Yo me quedo sola, y un poco más atrás van Alejandro, Angel y Julia.


Salimos de Cabezón y empiezan las primeras rampas. Cuando llevamos un buen rato en carrera, Alejandro me llama desde atrás. Le espero y seguimos juntos. Pasada la Cocina paramos a quitarnos ropa y nos alcanza Angel.


En la subida al Soplao volvemos a separnos y finalmente ya no nos volvemos a ver en carrera.


Pasado Ruente, antes de llegar al avituallamiento de Ucieda, me encuentro a Olga. Está dando un paseo con la niña, esperando a que pasemos. Me dice que a Miguel no lo ha visto y que Miguel Angel me lleva una hora de diferencia. Madre mía, cómo corren!!


Una hora más tarde pasarían Alejandro y Angel, que iban decididos a intentar subir al Moral y completar el recorrido Bronce.


El maestro completó los 164 kilómetros en 8 horas 12 minutos. 
Qué tío más grande!! 


Allí estuvo esperando en meta hasta que aparecieron Alejandro y Angel, que consiguieron completar el recorrido Bronce, tan contentos.
Miguel Angel consiguió terminar en poco más de 12 horas! Bravo!
Y Julia completó el recorrido en menos de 16 horas. Enhorabuena!


Y yo...mientras tanto...pasando mi calvario personal...
La subida al Moral la hice bastante mejor que el año pasado. Llegué al punto donde me retiré el año anterior con una hora de adelanto. A simple vista podía parecer una buena señal, pero poco después descubrí que no lo era...
Nada más empezar a subir Fuentes empecé a darme cuenta de que no iba nada bien. Ya no pedaleaba con alegría y el estómago empezó a decirme que no quería ni agua...
Bajé el ritmo y continué, pero el mal ya estaba hecho. Me había pasado de vueltas...
A trancas y barrancas y con bastante tiempo, conseguí subir a Cruz de Fuentes, y allí decidí la retirada. 
Todavía quedaban muchos kilómetros duros, y para mí no tenía sentido acabar la carrera andando y en más de 14 horas...
Después de casi 110 km hasta Cruz de Fuentes aún me quedarían otros 40 kilómetros por carretera a Cabezón de la Sal.


Os habéis retirado de algo alguna vez?? Si lo habéis hecho sabréis de lo que os hablo...
Al minuto siguiente de haberme retirado ya me estaba arrepintiendo. Os suena?
"Tenía que haber seguido... a lo mejor no estaba tan mal...y si hubiera aguantado un poco más...soy jilipollas..."
En fin...las comeduras de tarro típicas que aún no me han abandonado a día de hoy...


Sé que es una tontería. Sólo es una carrera. Vamos a pasarlo bien...lo sé, pero no podía evitar sentir el fracaso corriendo por mis venas, jajajaja...
Ese mismo día y al día siguiente no paraba de decir "no vuelvo a venir..."


Pero hoy ya estoy esperando que abran las inscripciones para el siguiente edición!!!
¿¿Quién se viene??

Muchas gracias por tus fotos, Julia!!