miércoles, 24 de noviembre de 2021

PETIT VIGNEMALE, ESPOLÓN NORTE "CORNELIUS"

 

El 16 de Julio de este año, las niñas nos desplazamos hasta Pont d'Espagne en nuestro periplo veraniego. 
Dejamos los vehículos en el aparcamiento de pago junto con una notita, explicando a los gendarmes que vamos a dormir en el refugio, a ver si así evitamos la multa, porque está prohibido dejar las camper aparcadas durante la noche. 
Eso sí, los coches sí se pueden dejar...


La subida al Refugio Oulettes de Gaube es muy tendida. 
Se gana poco desnivel, con lo que la subida es cómoda, pero se hace larga.
 Con peso siempre parece que no llegas nunca...


Eso sí, muy muy bonita...

Llegamos al refugio justo para la hora de la cena. 

Durante la cena, el guarda del refugio nos pregunta que a qué hora queremos desayunar al día siguiente. Le decimos que a las 6.00. 
Él contesta que a las 6.30. 
Insistimos en las 6.00, y tras un tira y afloja nos pregunta que dónde vamos. 
Le decimos: "al Cornelius". 
Nos echa una mirada a las tres y nos dice: "A las 5.00..."
Hombre de poca fe...

Después de una extraña sopa de lentejas y un buen plato de pasta con carne, nos acoplamos en las literas y dormimos lo que podemos.


El despertador suena poco antes de las 5 de la mañana. Desayunamos rápidamente y a las 6 empezamos a caminar.


Los primeros rayos de sol empieza a dar sobre el Vignemal.
El espectáculo está garantizado.


Desde el refugio tardamos 2 horas en llegar a pie de vía. El camino es cómodo.


Subimos por el sendero de la ruta normal al Petit Vignemal. Es por donde haremos horas más tarde el descenso.

No podemos dejar de mirar nuestro objetivo. Es tan apetecible y a la vez impone tanto...


Si, ahí está... es el Espolón Norte, o "Espolón Cornelius" al Petit Vignemal. 400m, D (IV sup),
la escalada número 51 de las 100 mejores ascensiones de Bellefon. 
Todo un honor, monsieur Patrice...


Abandonamos el camino más o menos a la altura de la base del espolón. 
Al principio la nieve está bastante blanda, pero es aconsejable llevar los crampones ya puestos y el piolet en la mano, pues según nos vamos acercando a la base del espolón, la nieve es más dura y la pendiente aumenta. 
Es el glaciar del Petit Vignemale.




No está de más ir encordados si algún miembro de la cordada tiene poca experiencia con los crampones y el piolet.
 La pendiente es considerable. Mejor evitar sustos.


La vía empieza justo en el punto más bajo del espolón. Es muy evidente.
 Hay un diedro de veta de mármol que es por donde ascenderemos en el primer largo.
Podemos montar la R0 en el mismo diedro.


Nos repartimos los largos rápidamente. 
Yo haré los 4 primeros largos y Cristina el resto.


Empiezo yo con el primer largo, IV, un diedro de veta de mármol magnífico, fácil de proteger y de buena roca. Muy adherente y con buenos agarres. No nos parece difícil.
Después unas terrazas escalonadas por terreno fácil, (III), con tendencia hacia la izquierda.


María llegando a la R1.
Las reseñas marcan 45 metros para este primer largo, pero son más. Tengo que montar reunión antes de llegar a la reunión que marca la reseña.


Largo 2, 40 metros.
Desde donde monté la R1 continúo subiendo por terrazas hacia la izquierda hasta encontrar la R1 marcada en la reseña. La paso y me meto en un diedro a la derecha de una gran veta negra, (IV). 
Luego salgo a una terraza fácil y la atravieso hacia la izquierda a buscar el inicio de la veta verde.
 Allí me encuentro un clavo donde monto reunión reforzando con un camalot.



María caminando por la terraza hacia la R2.


Cris, desde la terraza, nos hace una foto en la reunión.



Largo 3, 40 metros.
Continúo por la veta verde, por terreno fácil, IV al comienzo del largo y luego III+, hasta encontrar una reunión con 2 clavos y cordinos.
 Allí recupero a Cris y María.



Largo 4, 50 metros.
Sigo por la veta verde por terreno fácil, III, hasta que la veta se acaba. 
Se sale entonces a una placa vertical con lajitas quebradizas que parece que se van a romper, (IV).
 No hay posibilidad de meter ningún seguro. 
Un solitario parabolt en mitad de la pared indica un poco el camino a seguir. Es el único parabolt que hay en toda la vía. 
Después del parabolt, con tendencia a la izquierda, encontraremos otro clavo.
Nos pareció sin duda el largo más difícil y más expuesto. Mucho tiento, concentración y oraciones al altísimo para que no se nos rompa ninguna laja...


Largo 5, 40 metros. 
Sube Cris. La roca cambia otra vez y mejora notablemente. Nos parece un largo bonito y fácil (III).


Sube en zig zag, buscando siempre el terreno más fácil. 
Desde la reunión no se ven, pero los clavos van saliendo a nuestro encuentro según subimos.


La R5 queda a la altura de la primera torre.


Cris llegando a la primera torre.


Llegando a la R5.



Largo 6, 25 metros.
Roca espléndida, IV, por el filo. 
Fácil, nada que ver con el IV del cuarto largo.


Escalando en el filo y con el culo sobre el glaciar. 
Ambiente garantizado.





Llegando a la R6.


Largo 7, 55 metros.
Se sale por una zona de lajas y fisuras algo descompuesta. Luego, con tendencia a la derecha llegamos a una chimenea con buena roca. IV y luego III.


Largo muy bonito que nos sitúa en la segunda torre.



Lago de Gaube desde la segunda torre.


Desde aquí la reseña marca cresta de II en ensamble, que nosotros hacemos en tres largos.
 Lógicamente esto ralentiza la subida.


El mar de roca que dejamos bajo nuestros pies...


Segundo largo en la cresta. (Largo 9)








María y yo cresteando.



Tercer largo en la cresta, nuestro décimo largo.



El final de la cresta nos deja en la canal de salida, II, que hacemos en ensamble. 
Encontraremos dos canales. Hay que salir por la canal de la izquierda, con bastante piedra suelta. Con ojo...


La canal nos deposita en el sendero que continúa un poco más hacia la derecha hasta la cumbre del Petit Vignemale, 3032 metros.


En total hemos echado 8 horas desde pie de vía hasta la cumbre!! 
El trío "caracol"...jajajaja




Mucha gente subiendo por la ruta normal.





Punta Chaussenque, Pitón Carré y Vignemale. 
Éste pa mayo...


Tras las fotos de rigor y algo de comer, comenzamos el descenso por la ruta normal. 


Una paradita en la Hourquette d'Ossoue y continuamos...


Tardamos 2 horas interminables hasta el refugio, más otras 3 horas de pesadilla hasta el coche. 
La última hora ya de noche y lloviendo.
Por suerte, no hubo multa y nos bajamos tranquilamente a dormir a Cauterets.
 Al día siguiente, cansadas pero contentas, solo nos quedaba la obligación de saborear las mieles del éxito.
Una delicia.



















martes, 29 de junio de 2021

"FLAMME ÉTERNELLE", LES GILLARDES, DEVOLUY

 

Bueno, pues parece que nos van quedando más cerca las vacaciones. Alguno ya las ha cogido, seguro!
A mí me toca recordar las del verano pasado, para poder guardármelas aquí, en mi "álbum de fotos", además de en mi cabeza.
Nos vamos al 6 de Agosto de 2020. 
Después de pasar unos días montando en bici por Andorra, decidimos pasar al país vecino, y nos plantamos en la zona de Dévoluy. Concretamente en Les Gillardes, en la comuna de St. Disdier-en-Dévoluy.


Les Gillardes es una pared conocida para nosotros. Ya habíamos estado anteriormente, en julio de 2007. Entonces escalamos la vía "Association de bienfaiteurs", TD+, 300 metros, 6c, 6a obligado.


Esta vez elegimos "Flamme éternelle", ED, 350 metros, 6c+, 6b obligado.


Les Gillardes es una muralla con una altura máxima de escalada de 500 metros (1753 metros). Su orientación es oeste y noroeste, con lo que es ideal para el verano.


Desde el parking bien visible que encontramos nada más cruzar el río La Souloise, atravesamos el puente y cogemos un sendero a la izquierda del mismo, que nos deja en la pared el 15 o 30 minutos, dependiendo de la vía que hayamos elegido hacer. 


Conviene echar la vista atrás de vez en cuando para no perderse nada.


Pues aquí estamos, a pie de vía. Está equipada con paraboles y las reuniones están equipadas para rapelar. El descenso se puede hacer rapelando, aunque no es lo más recomendable.


Aquí estoy, en el primer largo, 5b. sin dificultades, de momento.



Miguel en el segundo largo, 6c+. El techo asusta un poco desde abajo, pero está bien protegido. Señalar que el grado de los largos de la primera parte de la vía no tienen nada que ver con los de la segunda mitad de la misma. Pasada la terraza que hay después del séptimo largo, los 6b nos parecieron bastante más duros que los 6c de la parte de abajo...
También es verdad que arriba terminó dándonos el sol, y hacía un calor considerable...


Pasando el techo del segundo largo. Muy bueno.


Me animo con el tercer largo, 6a+. Para dos largos que hay fáciles, habrá que aprovechar...


Es un largo largo...


Cuarto largo, 6c+. Muy bueno también.


Llegando a la R4.


Quinto largo, 6c. Espectacular.




Peleando por llegar a la R5.


Largo 6 + largo 7, 6b+ y 5b respectivamente. Se pueden juntar sin problema.
Ojo a la salida de la R5. Nos pareció muy expuesta. Cuesta un huevo llegar al primer seguro.


El séptimo largo te deja en un jardín inclinado. La reseña dibujaba atravesar el jardín hacia la izquierda desde la R7, pero me pareció muy expuesto. El terreno es francamente inclinado y no hay sendero ni similar. Preferí atravesar el jardín hacia arriba, hasta encontrar la pared. 
Una vez en la pared, aseguré a Miguel desde un árbol y caminamos bordeando la pared hacia nuestra izquierda hasta encontrar una bajada que se salva desde otro árbol (instalación de rápel), que te deja al pie del octavo largo.


Octavo largo, 6b+
Al movernos tanto hacia la izquierda, comienza a atizarnos el sol. Calor del bueno...


6b+ duro.


Noveno largo, 6c. En la misma tónica que el anterior.




Décimo largo, 6b+. Ya nos hemos dado cuenta de que nos va a tocar sufrir hasta el final...


Llegando a la R10. Una cervecita fresquita por favor!!!!


Largo 11, 6b. Espectacular. Posiblemente el mejor largo de toda la vía.


Llegando a la R11.


Y regalito final en el largo 12, 6c+. Me pareció interminable!!


Ayyyyy, que no veía el momento de llegar arriba!!!


Mientras recogemos material y plegamos cuerdas, el sol se esconde tras la montaña que tenemos enfrente, y llega la bendita sombra.


El horario estimado para la vía es entre 7 y 8 horas. Nosotros hicimos 8 horas y media. Perdimos bastante tiempo dudando en el jardín.


Desde el final de la vía seguimos un sendero muy evidente que nos lleva por los bonitos prados de la cara sur del macizo. 
Al fondo el Pic de Bure.


Y Le Pierroux.



Fabuloso ejemplar de "Siempreviva" durante la bajada.
El camino de descenso nos dejará en la carretera, y por ella andando hasta el parking. En total un bonito paseo de 1 hora y media.