martes, 3 de octubre de 2017

LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO


Miguel llevaba tiempo dándome la brasa para que me comprara una bici eléctrica. Su empeño era que pudiéramos dar la vuelta al mundo en un sólo día en lugar de 80 y además hacerlo juntos. 
Yo me resistía, pues siempre he pensado que eso no era montar en bici, que era hacer trampa, que la eléctrica para cuando no pudiera dar pedales, para los tullidos, para los vagos, blablabla, blablabla...
Hasta que cedí y la probé y la eléctrica cambió nuestra vida. 
Rutas y más rutas, kilómetros, ascensos, descensos, pistas, senderos, trialeras, días y días de pedaladas y diversión sin fin!!
Para los que critican sin saber, para los que me encuentro durante las rutas y me dicen "así yo también puedo...", "eso es trampa...", señores...cada uno se divierte como quiere y como puede, dejarme vivir!!
Si no te gusta, no tienes porqué comprarla...ahora que...no sabes lo que te pierdes!!
Con mi bici eléctrica he tenido dolor de piernas, he llegado al agotamiento de una pájara, se me han puesto unas patas como no las he tenido nunca, y cuando después he cogido mi bicicleta de carretera y me he puesto a subir puertos estaba perfectamente entrenada...así que, sí, señores...con la bici eléctrica también se dan pedales!!


 Uno de los recorridos que más ganas teníamos de hacer era dar la vuelta completa a la Sierra de Guadarrama, haciendo noche en Torrecaballeros.




 Salimos de casa, de Navacerrada el viernes 21 de Julio sobre las 10.00 .
Bajamos por pista hasta Manzanares el Real y llegamos a Soto del Real.

Desde Soto seguimos hacia el Puerto de la Morcuera.



Y desde Morcuera bajada larga hasta Alameda del Valle y luego llaneo hasta Lozoya.



 Sí, hasta allí vamos. Eso es Alameda del Valle.





 Después de una paradita en Lozoya para reponer fuerzas, comenzamos la subida al Puerto de Navafría.


 Me encantó llegar al Puerto de Navafría!!

 Bajamos hasta el pueblo de Navafría por una pista preciosa en un pinar increíble, y desde allí cogimos la Cañada Real Soriana hasta Torrecaballeros.


 Fue emocionante llegar a Torrecaballeros. Nos alojamos en el Rancho de la Aldehuela.


 Lavamos las bicis y las dejamos preparaditas para la jornada siguiente.


 Y aún tuvimos tiempo de un bañito en la piscina antes de ir a cenar.
Hicimos una jornada de 130 km y 1.700 metros de desnivel.


 El sábado 22 salimos de Torrecaballeros sobre las 11.00. Para qué madrugar si tienes todo el día por delante!!


 Desde Torrecaballeros vamos dirección La Granja, pasando por el embalse del Pontón Alto.


 Vamos siguiendo la Cañada Real Soriana desde el día anterior.



 Al fondo ya vemos la Mujer Muerta. Para allá vamos!!


 Pasamos también por el embalse de Revenga.


 La subida al Puerto de Pasapán es bonita, pero ya se hace dura por el calor. Afortunadamente encontramos un lugar donde aún sale agua para refrescarnos...



 Últimas curvas antes de llegar al collado.



 Desde Pasapán nos tiramos hacia la otra vertiente, dirección al Collado de Marichiva.


Y desde Marichiva estamos en la Fuenfría en pocos minutos!
Desde aquí nos dejamos caer hasta Cercedilla y vuelta a casa.
Una jornada más corta de 60 km y unos 1.500 metros de desnivel.


Otra de las rutas estrella de este verano ha sido la del Chozo Aranguez.



 Salimos de Navacerrada y nos dirigimos al Puerto de Navacerrada por el camino del Calvario.
Desde el puerto vamos por carretera hasta el Puerto de Cotos y luego ya por pista hacia la vertiente segoviana.


 Un sinfín de sube y bajas por senderos divertidísimos que nos llevan hasta la majada del Chozo Aranguez, al pie del mismísimo pico de Peñalara.










 Después la bajada nos lleva hasta la Granja, desde donde subimos hasta el Puerto de la Fuenfría para regresar a casa.

Unos 80 km y 2.335 metros de desnivel que nos dejan las patitas a tono, a pesar del motor de la bici eléctrica...

 Otra de las rutas chulas de este verano nos llevó a dar la vuelta al macizo de Peñalara.


 Desde Navacerrada subimos al Puerto de Navacerrada por el camino del Calvario. Luego vamos hasta el Puerto de Cotos y nos tiramos hacia Rascafría. Desde Rascafría subimos el Puerto del Reventón y bajamos a Segovia.


Desde Segovia subimos por la Granja, pasando de nuevo por el Puerto de Cotos para volver a casa. 
Unos 85 km y 2.300 metros de desnivel.


 Pero sin suda, la estrella de la corona del verano ha sido la ruta Castejón de Sos-Viadós.
Salimos de Castejón de Sos el 14 de Agosto por la mañana y nos dirigimos a Chía.

Desde Chía cogemos la pista que sube hasta el Collado de Sahún, donde nos esperan unas vistas impresionantes de todo el Macizo de las Maladetas y del valle de Plan.






 Desde el Collado de Sahún seguimos la pista que baja hacia Plan, pero bastante antes de llegar nos desviamos a la derecha dirección Viadós.
Desembocamos en la pista que sube desde Plan hasta el Refugio de Viadós, y allí que nos plantamos! Qué ganas teníamos de venir hasta aquí con la bici!!


 Después de deleitarnos un ratito con las vistas que tenemos enfrente del refugio, preguntamos si nos dan de comer...



Y llenamos la panza con unos huevos con jamón que nos saben a gloria! jajaja...
Menos mal que cogimos fuerzas, porque el regreso se hace duro. Desde el Refugio de Viadós bajamos hasta el pueblo de Plan y allí cogemos la pista que sube hasta el Collado de Sahún. Se hace muy pestosa, porque circulan muchos coches, y se hace larga, porque es muuuuy larga...
Casi 90 km y 2.900 metros de desnivel



En fin...y así hasta el infinito y más allá...
Ha habido rutas de todas las maneras y todos los colores, con agua y sin agua, con baño y sin él, con y sin pájara...para todos los gustos!!







Y ahora que nos encontramos ya de nuevo en modo escalada, recuerdo sin nostalgia lo bien que lo hemos pasado. 
 Toca cambiar de tercio. Pero no porque toque, sin más, sino porque apetece hacerlo. A dejarse llevar!!!!





jueves, 21 de septiembre de 2017

TODAS LAS MAÑANAS DEL MUNDO


Mi amiga Cristina, apodada por Miguel como "Cristinagger" recordando al famoso Arnold, (aunque Cris es más famosa que éste, ya os lo digo yo...), ha completado este verano la lista de todos los tresmiles del Pirineo. 
Gran hazaña, sí señor, sabiendo que son nada más y nada menos que 212 y que para los mortales que sólo nos movemos en la horizontal si es sobre dos ruedas, nos parece una pateada inmunda. Es una manera de hablar, claro, pues sobra decir que alguno de ellos sobrepasan la categoría de "pateada"...
Enhorabuena desde aquí, champion!!

Hace poco leí también en uno de los blog que frecuento que un escalador había completado otra lista. Ésta era la de las escaladas del libro de Patrice Bellefon, "Pirineros. Las 100 mejores ascensiones y excursiones". Qué bonito, verdad? esto ya me parece de un romanticismo extremo...

Y me paré a pensar en porqué la gente se engancha así con las listas y de repente me dí cuenta de que nosotros dos tampoco escapamos a ellas.

Hace años compramos los libros de Stéphanie Bodet y Arnaud Petit, "Parois de légende, les plus belles escalades d'Europe" y "Parois de Légende, les plus belles escalades du Monde", y hemos ido tachando rutas de la lista. Ahora que me pongo a escribir este post, hago el recuento y veo que de las 57 que propone en el libro de Europa, hemos escalado ya 16, o mejor dicho sólo 16, jajaja...

Hay otra "lista" a la que nos hemos apuntado. Es a la de las maratones. Ésta ya no me gusta tanto...
No sé cuántas maratones posibles se pueden correr en el mundo, ni me importa de momento, pero empezamos el año pasado con la maratón de Sevilla y después de sufrir lo que no está escrito, este año me dejo volver a engañar para correr la de Valencia...será el comienzo de otra "lista"???

Llego a la conclusión de que ninguno nos libramos de las "listas", porque si no tenemos la lista que ha elaborado otro como referencia, nos inventamos la nuestra propia. Al final no es más que una manera de motivarnos y de seguir manteniendo la ilusión por hacer cosas.


Este verano, esa motivación por las listas de escalada se tambaleó sin saber muy bien porqué. Una mezcla entre el hastío por mirar continuamente las páginas meteorológicas para ver dónde daban bueno, el cansancio por tratar de huir de las masificaciones a las que se ven sometidas de un tiempo a esta parte nuestras montañas y el terminar pasando el verano siempre haciendo lo mismo en los mismos sitios. El caso es que sin planearlo, nos encontramos tachando objetivos de otra lista en la que encontramos esa motivación que la escalada no conseguía despertar. Y así fue como recorrimos con la bici de carretera algunos de los puertos más bonitos del Pirineo.



El primer día de bici salimos desde el Col de Peyresourde. Nos dirijimos hacia Arreau para subir el Col d'Aspin por su vertiente Este. 1489m de altitud, 800 metros de ascenso.


Miguel hace amigos allá por donde va...


Desde aquí os aviso de que las vaquitas no entienden el cartel...


Desde el Col d'Aspin volvemos a bajar a Arreau para subir el Col de Peyresourde por su vertiente Oeste. 1569m de altitud, 900 metros de ascenso. En total unos 1800 metros de desnivel.


Nuestro segundo día de bici fue memorable. Salimos desde el Col d'Aspin. Bajamos a Campan y nos dirigimos al Tourmalet. Puerto mítico donde los haya...


Col du Tourmalet, vertiente Este, 2115m, 1500 metros de ascenso.

Miguel lo sube por las dos vertientes.
Después nos toca volver al Col d'Aspin, esta vez ascendiendo por su vertiente Oeste, 950 metros de ascenso. En total unos 2.000 metros de desnivel para mí. 


La tercera excursión fue con diferencia la más bonita...

Circo de Troumouse, 2.100 metros, desde Luz Saint Sauveur. Unos 1900 metros de desnivel.



Y al día siguiente, desde Gazost, yo subo al Col du Soulor, 1474 metros, 1128 metros de desnivel.



Miguel, desde Gazost sube al Col de Tramasel y Hautacam antes de hacer también el Soulor.







Y qué bonitos rincones hemos descubierto en el Pirineo!!
Carretera desde Col du Soulor hacia Col d'Aubisque...










Y a la vuelta de la esquina del Col d'Aubisque, Gourette...espectacular...

Asomada a la ventanilla de la furgoneta no dejo de pensar en que así me gustaría vivir toda mi vida...ducha, desayuno, bici, ducha, comida, paseo, dormir...ducha, desayuno, bici, ducha, paseo, dormir...y así eternamente...
Ese despertar tranquilo, sin más preocupación que trazar la ruta sobre el mapa y cruzar los dedos para que las piernas aguanten.
"Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno", dijo el escritor Pascal Quignard,

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
(...)
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
(...)
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno...