viernes, 16 de septiembre de 2011

"MI PADRE TIENE SED"

      El domingo tocó una de Riglos. Elegimos "Mi padre tiene sed" en la cara noroeste del Pisón. Un recorrido muy bonito, reequipada con parabolts, que discurre por unos muros magníficos. Unos 200 metros de recorrido para los que hay que llevarse 11 cintas más las reuniones, y dos cuerdas de 60 m para los rápeles, que se hacen desde las repisas de la vía "Anglada-Guillamón".

El primer largo, 6a. Muro vertical y canto a tutiplén.


Y yo, aún traumatizada por la experiencia del día anterior...


El segundo largo, otro 6a, que en la parte superior se va hacia la izquierda.


El tercer largo, V+, recorre una fisura que termina en el desplome que marca esta cara del Pisón.




El cuarto largo es el más bonito, comienza recto en esta fisura y luego se va hacia la derecha, uno de los largos de 6c más bonitos que hemos hecho en Riglos.



    El quinto largo, 6a, en travesía hacia la derecha. Llega un momento en que acaba la travesía y hay que encontrar la reunión a la izquierda. Nosotros nos la saltamos, y empalmamos con el largo siguiente, 6a. Se puede hacer sin problema. Ese último largo te deja en una repisa. Desde aquí hay que caminar por ella hacia la derecha (dos parabolts), hasta encontrar el sistema de rápeles (dos argollas). A la derecha de los rápeles hay una reunión de la "Tangerine dream". Es una buena opción para continuar hasta la cima del Pisón.


Hay que hacer un primer rápel hasta una reunión con un parabolt y una argolla. Luego otro en el que te separas un poco de la pared, hasta una ancha repisa que se ve desde arriba.


Y desde aquí se llega hasta el suelo. Pero hay que tener cuidado, porque las cuerdas llegan muy justas, y si se te escapan de la mano no vas a llegar a cogerlas desde el suelo. Tampoco vas a llegar si te subes en los hombros de tu compañero... Menos mal que un lugareño nos dejó una escalera...






martes, 13 de septiembre de 2011

"¿NOT TO BOLT OR NOT TO BOLT?", 270 m. ED-, 6b obligado.

      Teníamos muchas ganas de volver a escalar en el Midi d'Ossau. El recuerdo de la última vez era tan cálido...el sol, los colores amarillos y anaranjados de su roca, la tranquilidad...
      Ya nos sorprendió encontrar el aparcamiento al completo, luego el camino lleno de gente, el refugio bullendo, y tanta gente escalando...¿Será porque ha salido la guia? ¿Será por el ártículo del último Campobase? quién lo sabe...el caso es que cuando nos acercamos a la ruta que queríamos hacer vimos seis personas en la base. Menos mal que llevábamos varios "plan B". Uno de ellos era ésta vía, que precisamente salió en el artículo del último Campobase, y donde no había nadie... Porqué sera???



El sábado hizo un día espectacular. La previsión era muy buena, así que tambien ese podía ser motivo de tanta concurrencia...


      "¿Not to bolt or not to bolt?" discurre por la cara este de la Punta Jean Santé. Semiequipada con clavos, dice la reseña, pero hay que tener en cuenta que más "semi" que "equipada", por lo que es conveniente llevarse de todo, porque lo vas a necesitar. Nosotros nos llevamos un juego completo de camalots, repetidos el amarillo y el verde, un juego de aliens y fisureros pequeños. Hay que tener en cuenta que la equipación es mínima y la mayoría de las reuniones sólo cuentan con un clavo. La vía es bonita, pero para cabezas frías y corazones gallardos. Yo no fuí dotada por el "ser supremo" ni con una cosa ni con la otra, así que sobra decir que pasé algunos nervios como poco, y eso que sólo escalé de segundo...


    La vía empieza desde la Vira de Pombie-Suzon. Fácil de localizar, pues tiene al inicio dos clavos y un maillon. Este primer largo, 6a+ es decisivo. Si vas con el grado justico decidirás en seguida si ésta es tu vía, jejeje. Dos clavos en los primeros metros, para irse luego hacia la izquierda a una fisura que se ciega. Cuando eso sucede comienza lo bueno. Una sucesión de placas, sin seguro alguno, que te pondrán los pelos como escarpias...

Eso sí, muy bonitas las placas, pero mejor con la cuerdecita por arriba.


El segundo largo, 6b, comienza con una fisura, y después de un clavo con una cinta morada, hay que irse a la izquierda en travesía descendente. Lo de "travesía" ya nos asusta a más de uno, y si encima le añades lo de "descendente"...

Pero bueno, bonito también éste largo, sí señor.


El tercer largo comienza saliendo hacia la derecha, para luego meterse en un diedro muy bonito, V+




El cuarto largo, V. Ni con éste me atreví. Este problema mío va de mal en peor...


Detrás nuestro, el Balaitus.



El quinto largo, 6b. Cuidadín con el roce de cuerdas, porque te vas primero muy a la izquierda, y después a la derecha, y son 50 metros de largo.


Al lorito con la llegada a la reunión!! no apta para cardiacos...


El sexto largo, 6a. Bonitos pasos de placa primero, y un diedro disfrutón después. Eso sí, un sólo clavo en los 45 metros, con unos pasitos de placaaaaa....




Uffff, chacho, qué miedo estoy pasando...


      Desde la R6 queda un largo. Primero V, hasta un clavo plateado. Desde aquí la reseña dice que hay que subir un poco más para luego salir en travesía descendente hacia la derecha a buscar los rápeles del Espolón Este. La travesía descendente nos pareció un pelín expuesta. Otra opción, lo que hicimos nosotros, fué descender en travesía desde el clavo plateado, donde dejamos un mosquetón para no matarnos, y rodear el espolón, para, ascendiento un par de metros llegar al rápel. Este sistema de rápeles va por la vía del espolón. El último queda fuera del eje de la vía, y nos deja de nuevo en la vira Pombie-Suzon. Desde aquí podemos bajar andando-destrepando, o rapelar desde la primera reunión que hicimos para empezar a escalar.





    Y después de un paseo de vuelta a la furgo, una cervecita y una ducha, salimos rumbo hacia Riglos para pasar allí el Domingo. Pero esa  la dejo para otro día...




lunes, 12 de septiembre de 2011

DIARIO DE ENTRENAMIENTOS

Vuelta al cole, y con ella, volvemos a entrenar, deseando no haber perdido mucho, y no tener demasiadas agujetas después de la primera sesión...

Semana del Lunes 5 de Septiembre al Domingo 11 de Septiembre.

MARTES 5

- 6 x 6 dominadas variando angulación, cada minuto.
- 6 x 8'' de suspensiones con lastre. Descanso 2'.
- 3 bloques de 10 movimientos al 90%. 2 repeticiones cada bloque. Descanso entre repeticiones 2' y entre bloques 4'.
- 7 x  2' al 60% en el plafón
           30'' barra por detrás de la espalda, brazos estirados, elevaciones de muñeca
           40'' descanso

JUEVES 7

- 4 x Frenchies. Descanso 1'.
- 4 x 10 dominadas con lastre (90%) lo más rápidas posible. Descanso 2'.
- 6 x ( 5'' suspensión + 3 dominadas ). Descanso 1'.
- 5 x 4 ( 20 movimientos al 80%). Descanso 2'.

lunes, 5 de septiembre de 2011

LA COSA NOSTRA

    Este verano nos hemos dejado unos poquitos días para descansar y empezar con buen pie el curso. Empezar con buen pie, empezaremos, pero lo que se dice descansar...no hemos descansado mucho. Elegimos la isla de Sicilia. Buena elección si lo que se quiere es playa y más playa, pero si eres culo inquieto y te apetece andorrear y ver cuantas más cosas mejor, quizás agosto no sea el mejor mes. Demasiado calor...


Llegamos a Catania a las 11.30 de la mañana, y en cuanto alquilamos el coche en el aeropuerto y dejamos el equipaje en el hotel, nos marchamos hacia el norte por la costa este, hasta Giardini Naxos.





Antes que nada, hacemos una paradita para comer, y elegimos un menú a base de pescado y marisco. Es de lo que nos vamos a alimentar prácticamente en los próximos dias. Bueno, y de algún helado también...


Después seguimos hasta Taormina, el enclave turístico más famoso de Sicilia. Visitamos el Teatro Greco, en la parte más alta de la ciudad.


Y desde allí arriba se pueden ver sus fantásticas playas.

     Al día siguiente salimos rumbo al centro de la isla. La primera parada es Enna, ubicada en un alto en el epicentro de Sicilia, ejemplo de ciudad fortificada desde donde se tienen unas vistas sobrecogedoras. Conocida como el "ombligo de Sicilia", fue una ciudadela estratégica por la que se pelearon griegos, romanos, árabes y normandos.


En la Vía Roma se encuentra el Duomo, de 1307, que tras varias restauraciones nos muestra un interior deslumbrante, con estucos blancos y muros de color albaricoque.





El principal recordatorio del pasado de Enna es el Castello del siglo XIII, en el pico más oriental del risco de Enna. Se puede subir a una de sus torres, la Torre Pisano, y desde arriba las vistas de la ciudad árabe de Calascibetta son impresionantes


     Y seguimos camino hacia la costa norte, y llegamos a Cefalú, una bonita ciudad costera, con un casco medieval, las mejores iglesias normandas de Sicilia y el magnífico Duomo. Por ley, todas las playas tienen que tener una zona de libre acceso al público, pero la mayoría de turistas prefieren los "stabilimenti", áreas privadas con tumbonas, sombrillas, cabinas, restaurante y socorristas propios. Los precios varían según los servicios que se ofrecen, pero hay que calcular entre los 10 y 15 euros al día, con ofertas para tres o más dias.


Ensalada de frutos del mar...


El tercer día comenzamos con una visita al Monte Etna (3323m), el volcán más activo de Europa, con su melancólica columna de humo.


Las zonas altas muestran cicatrices de lava de pasadas erupciones, mientras que las laderas inferiores son fértiles y están cubiertas de viñedos y olivares. El área se ha declarado parque regional, y el modo de vida y los sistemas de cultivo de la zona están protegidos.


Y después nos dirigimos a Ortigia, una pequeña isla conectada con la ciudad de Siracusa por dos puentes. Se encuentra al sur de Catania, y está repleta de recuerdos del pasado en forma de ruinas, iglesias y palacios. Estas son las ruinas del Templo de Apolo del s. VI a. C.


En la Plaza del Duomo encontramos elegantes edificios de los siglos XVII y XVIII.


Y por supuesto, el Duomo, construido sobre un santuario del s. V a. C. dedicado a Atenea, del que se reutilizaron sus columnas dóricas. Fué transformado en iglesia cristiana y más tarde en catedral.


La soberbia fachada contrasta con el oscuro y silencioso interior.


Y un poco más al sur de Siracusa, se encuentra la Reserva Natural de Vendicari, un enclave espectacular, con dunas y humedales, y bonitas playas de arena.


El cuarto día nos dirigimos directamente a la ciudad de Palermo, y lo primero que hacemos en probar los famosos cannoli sicilianos, una masa en forma de canuto con sabor a canela, rellena se crema pastelera, o crema de ricotta, de pistacho o de chocolate. Deliciosos...
Son buenísimos también los helados artesanales que venden  por todos los sitios. Si eres un clásico lo tomarás en tarrina o cucurucho. Hay que atreverse a comérselos en un brioche. Una delicia...
Y buenísimos son también los sorbetes ó granitas como lo llaman ellos. Los toman con un brioche caliente. Lo que sabe esta gente...

En la Vía Vittorio Emanuele se encuentra la mole dorada de la Cattedrale de Palermo, superviviente de la época normanda.





El Teatro Massimo acoge los principales espectáculos de ballet y ópera.


Y el último día lo reservamos para visitar Catania, la segunda ciudad de Sicilia. En la Plaza del Duomo encontramos el Liotru, símbolo de Catania.


Y el Duomo de Catania. Catania merece un paseo por sus fantásticos mercados de fruta, verdura, quesos, pescado y otros productos regionales.

Nos han quedado muchos sitios por visitar. Cinco días es poco tiempo para conocer Sicilia. Habrá que volver algún dia...